La Caballada de Atienza

La Caballada de Atienza es una fiesta declarada de interés turístico nacional que se celebra cada domingo de Pentecostés en la localidad de Atienza (Guadalajara). Es una de las celebraciones más antiguas de España. Los protagonistas de dicha celebración son los miembros de la Cofradía de la Santísima Trinidad, una de las agrupaciones castellanas más antigua documentada.


En la primavera de 1163 los arrieros de Atienza, con el rey niño disfrazado de arriero entre ellos, abandonan la villa por la puerta de la Salida.


Van a la ermita de la Virgen de la Estrella, donde simulan una romería. La vigilancia de los sitiadores se relaja y así consiguen llevar al rey niño primero a Segovia y luego a Ávila. Duró la huida siete jornadas.


Desde entonces los miembros de la Cofradía de la Santísima Trinidad, heredera de la antigua cofradía de arrieros y popularmente conocida como “de la Caballada”, recuerdan el hecho a lomos de sus caballerías ataviados a la antigua usanza y al son de la dulzaina y el tamboril. Todos los domingos de Pentecostés desde la mañana temprano, cuando la comitiva atraviesa el pueblo camino de la ermita de la Estrella, hasta el atardecer, en que tendrán lugar las carreras entre ellos, los cofrades irán cumpliendo con la tradición escrupulosamente. Los hermanos siguen al pie de la letra unas ordenanzas que cuentan con siglos de antigüedad. Las multas impuestas a los cofrades se hacen en forma de libras de
cera, la subasta de las andas de la virgen en celemines de trigo, y la subasta para portar la bandera en cuartillos de vino.


El día anterior se celebra el «sábado de las siete tortillas», y en la ermita de la Estrella los hermanos cofrades se reúnen alrededor de la mesa para degustar las siete tortillas, que según dice la tradición son las jornadas que duró el viaje hasta poner a salvo al Rey.